¿Cómo actuar?

Ante todo, calma. Recordad siempre que el pocentaje de exito es muy elevado en el tratamiento de la tartamudez temprana.

Aunque siempre que acudís a nuestro gabinete con vuestro hijo, lo primero que tratamos de determinar es si estamos ante un caso de tartamudez temprana o una disfluencia evolutiva («disfluencias normales») , se suele recomendar a los padres una serie de cambios sobre factores ambientales que ayuden al niño a mejorar su fluidez, como son:

  • Hablar con el niño, sin prisa, con pausas frecuentes.
  • Dejar que le niño termine de expresar su idea cuando habla. 
  • No apresurarle para que termine de decir lo que quiere.
  • Hacer pocas preguntas, y siempre de una en una. 
  • Apagar la TV durante las comidas, para favorecer el habla en familia.
  • Cuidar la pronunciación y la entonación.
  • Asegurar el contacto visual cuando se se habla.


Alguien que cumpliera los criterios  citados para sospechar de una tartamudez, sería un candidato decidido para un tratamiento que debería abarcar tanto aspectos ambientales (trabajo con padres), como una intervención directa con su habla. No obstante, antes de intervenir directamente con el niño, existen programas de entrenamiento de los padres en habilidades comunicativas, que en muchas ocasiones consiguen una mejoria significativa de la fluidez del niño.

 

8 consejos para hablar con tu hijo ( Salgado 2.008)

1.- Habla con tu hijo sin prisa, con pausas frecuentes. El habla lenta y relajada de los padres es mas eficaz que la crítica.

2.-Reduce el numero de preguntas que le haces. Los niños hablan más libremente al expresar sus propias ideas en lugar de responder a preguntas de los adultos. 

3.-Cuando tartamudee, utiliza tus expresiones faciales y otras formas de lenguaje corporal para comunicarle que te importa más el contenido de lo que dice que su forma de hablar.

4.-Asegúrate de dedicarle diariamente un tiempo exclusivamente para él, dejándole elegir lo que le gustaría hacer. 

5.-Procura que el resto de miembros de la familia aprendan a escuchar y esperar su turno antes de hablar.

6.-Intenta observar y conocer cómo se relaciona tu hijo. Dale a entender que le prestas atención y que no tiene que apresurarse por hablar.

7.-No le pidas que cuente algo delante de otras personas, sobre todo si él no quiere hacerlo. 

8.- Por encima de todo, hazle saber que le aceptas como es y que no le vas a exigir nada que no pueda hacer con facilidad. Alaba sus logros, le ayudarás así a reforzar su autoestima.